El peligro de la descalcificación dental

91 775 30 70
El peligro de la descalcificación dental

¿Sientes que tus dientes se han debilitado? ¿Has detectado manchas blancas ligeramente rugosas en alguno de tus dientes? Desde las clínicas dentales en Moratalaz Madrid, queremos hacer hincapié en la importancia de mantener una alimentación sana, equilibrada y rica en calcio y vitamina D, esenciales para el buen estado de tu dentadura.

Muchas personas consumen diariamente alimentos ácidos, bebidas azucaradas y zumos, sin ser conscientes del daño que están haciendo a sus dientes.

Como profesionales de las clínicas dentales en Moratalaz Madrid, no nos cansamos de repetir que el ácido de los alimentos ataca a los dientes, provoca una pérdida de minerales, fosfato y calcio, los descalcifica y los debilita y genera cientos de agujeros blancos microscópicos, que, finalmente, se transforman en caries. Esta es una patología muy peligrosa, conocida como odontocia, que puede ocasionar una disminución de la actividad neuromuscular y nerviosa, así como afectar a la función muscular.

La descalcificación también puede ser provocada por la acumulación de placa; la sequedad bucal, que no logra producir la cantidad necesaria de saliva; los brackets; o la insuficiencia nutricional.

En cualquier caso, si descubres que tus dientes presentan manchas amarillentas, marrones o blancas, es recomendable que acudas a tu dentista cuanto antes, ya que podría tratarse del primer signo de la interrupción del proceso de mineralización de tu dentadura, visible antes de que comience la cavitación.

La saliva actúa como un mecanismo de defensa frente a la descalcificación dental y, con la ayuda de los profesionales y el uso de los productos dentales adecuados, podría revertirse el proceso.

En Mundidental queremos recordarte que el sol es la fuente principal de vitamina D, por lo que, si realizas diariamente alguna actividad al aire libre y consumes alimentos y suplementos alimenticios ricos en esta vitamina, lograrás aumentar la absorción de calcio de tu cuerpo y, por consiguiente, prevenir la descalcificación.